Grano seco o semi-seco molido

Un estudio de la firma MAB Consultora Agropecuaria evaluó a través de un muestreo de 24 tambos que la mayor parte del maíz procesado en los mismos resulta deficiente respecto al tamaño de partícula logrado.

http://www.mabconsultora.com/archivoPublicaciones/2013%2002%20%20maiz%20molido%20en%20tambos.pdf

Tomando un valor de referencia límite de 1.200 micrones, 1 tambo presentó un 45% de partículas finas molidas por debajo de los 1.200 μm, 1 tambo presentó aproximadamente un 39% de partículas finas, 2 tambos presentaron alrededor de un 30% de partículas finas, y los restantes 20 establecimientos presentaron un promedio muy disímil que varía aproximadamente entre un 20% y un 3% de partículas finas por debajo de los 1.200 μm. Si tomamos en cuenta que la recomendación es que el 85% de maíz molido suministrado al rodeo lechero debería tener un tamaño de partícula menor a 1.200 μm, éste es un llamado de atención.

En el relevamiento, los mejores resultados fueron obtenidos con maíz molido con martillos por sobre maíz quebrado con rolos o rodillos, más allá de que los molinos a martillos eran comparativamente pocos en número y que fallas de mantenimiento aquejaban prácticamente a todas las máquinas relevadas. Estrictamente hablando es posible obtener partículas finas con ambos sistemas, pero hay razones que dificultan obtener consistentemente granulometría muy fina con molinos de rolos.

Para obtener partículas por debajo del umbral de 1,200 μm con rolos, se requiere que sus dientes de corte estén agrupados a razón de 12 a 13 dientes por pulgada. Esto es una separación entre dientes de 2 mm en promedio, lo que implica dientes aplanados cuyos filos sobresalen muy ligeramente de la cara del rolo: 1 mm o menos. Los tiempos de desgaste de los dientes son proporcionales a su tamaño y los dientes muy pequeños sufren un desgaste acelerado, especialmente con granos secos y duros. En la práctica, y por tal motivo, se utilizan dentados más grandes que no quiebran al tamaño requerido.

En cambio, los períodos entre recambios de los molinos de martillos son más largos porque los componentes sufren comparativamente un menor desgaste. Los costos de mantenimiento y de repuestos son menores, y el montaje de las piezas puede realizarlo personal no especializado. Por sus características, un molino de martillos muele naturalmente fino y por tanto es más eficiente en producir partículas pequeñas de manera consistente.

Richiger comercializa actualmente con gran éxito su línea de Embolsadoras Moledoras R6MF y R9MF (6 y 9 pies) equipada con molino de martillos. Estos son modelos de alto rendimiento que vienen a cubrir las necesidades de distintas producciones agropecuarias y también de la industria de alimentos balanceados.