NUESTRA HISTORIA

RICHIGER es una empresa Argentina que enfrenta los desafíos del progreso con innovación constante, la crisis con trabajo y pujanza, y la historia misma, con una impecable tradición de servicio y honestidad, desde 1959 en la ciudad de Sunchales, provincia de Santa Fe, Argentina.

La empresa nace en 1959 en Sunchales, Argentina fundada por don Máximo Richiger. Se inicia como una gran herrería realizando trabajos para la primer fábrica de cosechadoras autopropulsadas del mundo, Rotania, también original de Sunchales. Fabrican en serie cabezales maiceros para esta empresa, comenzando en ese momento el desarrollo de los primeros modelos propios de implementos agrícolas.

Surge así en la década del sesenta la primera cosechadora integral de forrajes posibilitando el acceso a la tecnología de reservas para la alimentación vacuna en la ya importante cuenca tambera de Argentina, la zona de las provincias de Santa Fe y Córdoba.

Por aquellos años la planta contaba con unos 500 m2 y las tareas industriales se realizaban artesanalmente; el éxito de este modelo posibilitó la ampliación de la capacidad industrial y la especialización de los sectores que componen nuestra cadena de fabricación proyectándola a nivel nacional

En la actualidad, la empresa cuenta con 8.000 m2 en zona urbana y 6000 m2 en el parque industrial de la ciudad de Sunchales. Posee maquinarias de última generación y un equipo de gente altamente capacitado en permanente dialogo con el productor, lo que asegura calidad constante en sus productos. Mediante su red de Concesionarios, se suma un amplio servicio de asesoramiento a clientes y stock permanente de repuestos.

La Fábrica

Nuestra búsqueda de la perfección, ha llevado a RICHIGER a producir cada una de las partes que conforman a la maquinaria agrícola que comercializa, haciendo de la calidad una meta alcanzada, y proveyendo a sus clientes de forma inmediata de asesoramiento y stock en repuestos.

La supervisión constante de ingenieros mecánicos y tecnología computarizada de última generación, controlan el proceso de producción y ensamble de piezas. El resultado, maquinaria agrícola innovadora, de primer nivel, para que el hombre de campo, se sienta tranquilo en su tierra.

El Equipo

Nuestra búsqueda de la perfección, ha llevado a RICHIGER a producir cada una de las partes que conforman a la maquinaria agrícola que comercializa, haciendo de la calidad una meta alcanzada, y proveyendo a sus clientes de forma inmediata de asesoramiento y stock en repuestos.

La supervisión constante de ingenieros mecánicos y tecnología computarizada de última generación, controlan el proceso de producción y ensamble de piezas. El resultado, maquinaria agrícola innovadora, de primer nivel, para que el hombre de campo, se sienta tranquilo en su tierra.